jueves, 15 de septiembre de 2016

La Venezuela Posible

Situación Actual:
El gobierno venezolano instauró una dictadura señalada por ser tolerante con el narcotráfico, la corrupción, la legitimación de capitales y por violar permanentemente los Principios de la Democracia y los Derechos Humanos.
Se vive en un estado de Guerra No Convencional, declarada por el gobierno en los ámbitos político y económico. Su saldo es de 80 muertos diarios, incontables desplazados que buscan refugio en otros países y un desabastecimiento generalizado que ha deteriorado la calidad de vida al punto de la ocurrencia de muertes por desnutrición y también  muertes por ausencia de insumos médicos.
Para convertir a Venezuela en un espacio comunista, el gobierno se colocó fuera del orden constitucional imponiendo a la fuerza al llamado socialismo del siglo XXI como un paso intermedio. 
Los más altos dirigentes del régimen de gobierno han manifestado abierta y públicamente que no entregarán el poder bajo ninguna circunstancia ya que no cederán los espacios conquistados por su revolución. Para ello utilizan un conjunto de acciones tácticas como el amedrentamiento, el terrorismo judicial, la extorsión y el empobrecimiento colectivo como medios de dominación política que les permiten mantenerse en el poder.
Situación Final:
¡La Venezuela deseada!, Un país donde el ciudadano ejerce las más amplias libertades para vivir en paz y bajo un ambiente de bienestar y progreso.
Como Lograrlo:
Para salir de la situación actual y llegar a la situación final deseada es necesario transitar por tres tiempos bien diferenciados.
Primer Tiempo: El cambio del statu quo
Ejecutar cualquier acción necesaria que permita restituir la democracia, restablecer la paz y el estado de libertades para lo cual es imprescindible derrocar la dictadura instaurada bajo la dirección de Nicolás Maduro.
Las acciones de resistencia cívica activa lucen apropiadas a este propósito, las cuales podrían acompañarse con un diálogo honesto y sincero con el sólo propósito hacerle saber al régimen que los principios y valores de la democracia, la libertad y la paz son irrenunciables, que no se negocian, y que se defienden y se imponen al costo que sea necesario.
Este tiempo concretará cuando, los ciudadanos venezolanos y la comunidad internacional que brinda su apoyo, se dispongan y empeñen en ejecutar una estrategia efectiva para derrocar la dictadura y restituir la democracia.

Segundo Tiempo: La transición.
Asegurar la gobernabilidad necesaria para abrirle el paso a la construcción de La Venezuela Deseada.
Requerirá un compromiso de nosotros los venezolanos con nosotros mismos en los temas fundamentales para construir un estado de Libertad, Bienestar, Progreso y Paz.
Es un acuerdo y compromiso para establecer las condiciones que regirán nuestras relaciones y los actos de gobierno. Es una especie de decálogo compartido que nos orienta en la práctica cotidiana. Se deberán considerar temas como:
  1. Gobernantes y ciudadanos que actúan bajo los principios de: Honestidad, Respeto, Responsabilidad y Transparencia.
  2. La moral y la ética como principio básico de convivencia.
  3. La familia y su hogar como base fundamental de la sociedad.
  4. La puntualidad y la disciplina de cada uno de nosotros.
  5. El estado de orden y la limpieza del entorno de cada quien.
  6. El deseo y el esfuerzo por la excelencia y nuestra superación.
  7. El amor al trabajo productivo.
  8. El esfuerzo individual para contribuir con una economía próspera.

Para construir esta viabilidad, los venezolanos necesitamos aprender de nuestro propio pasado. Hasta ahora nos hemos empeñado en borrar la historia asumiendo que todo pasado fue malo y que, cada vez, comenzaremos de nuevo y de cero. En ese proceso, ya enumeramos cinco repúblicas, hay quienes apuestan por una sexta. La verdad oculta es que no hemos construido una República. y derrumbamos los intentos.
En el ámbito democrático, y a pesar de los esfuerzos iniciados en 1935, hasta ahora no hemos acertado
La transición será el momento propicio para conducir un proceso objetivo, sin pasiones desbordadas y libres de prejuicios y mezquindades para promover la búsqueda de lo bueno que se ha hecho o propuesto en  los diferentes momentos históricos y utilizar estos hallazgos como base del compromiso para la actuación futura.
La transición será el tiempo de establecer las premisas fundamentales que fundamenten los compromisos de los gobernantes con los ciudadanos, entre ellas:
  1. Quitar caretas y asumir al país sin hipocresías y dobles discursos.
  2. Establecer una gestión pública decente, signada por el ejercicio de la honestidad, la transparencia, el respeto y la responsabilidad para con el ciudadano.
  3. Privilegiar la pluralidad y la inclusión para convivir en democracia.
  4. Asegurar el sometimiento a la justicia de quienes se hayan convertido en delincuentes por la comisión de delitos: contra la cosa pública, de narcotráfico, de legitimación de capitales, de lesa humanidad y de violación de derechos humanos.
  5. Proscribir “La piñata petrolera” y consolidarnos como una nación generadora de energía para el mundo.
  6. Proscribir el engaño, la trampa y la manipulación en los procesos de dirección política y de elección de funcionarios y representantes públicos.
  7. Recomponer el sistema de seguridad y defensa nacional para atender tanto los asuntos externos como internos.
  8. Proscribir “el populismo” como medio de proselitismo político y de gestión de gobierno.
  9. Minimizar el empeño por combatir o hacerle la guerra a lo malo  y empeñarse en implantar lo bueno, comenzando desde el ejemplo que ofrecen quienes ejercen la gestión pública.

Tercer Tiempo: La construcción de La Venezuela Deseada.
En este tiempo debe estar muy claro que toda propuesta política tiene que ceñirse al compromiso asumido durante la transición,
Es el tiempo donde los ciudadanos ejercen el poder soberano para validar o rechazar gobernantes en función de su desempeño.
Así, este es el tiempo de la pluralidad política para escuchar y seleccionar entre las propuestas sobre el cómo lograr resultados para concretar los compromisos adquiridos en el tiempo de transición y que convertirán a Venezuela en un país donde el ciudadano ejerce las más amplias libertades para vivir en paz y bajo un ambiente de bienestar y progreso.

lunes, 4 de julio de 2016

La Internacional Socialista y el éxtasis de una dictadura

La Internacional Socialista ha expresado su preocupación por la situación que ocurre en Venezuela y deplora que el gobierno de Nicolás Maduro comprometa los valores democráticos sustentados en el respeto mutuo, equilibrio y autonomía de poderes del Estado. 
Si bien el pronunciamiento está impregnado de buena fe y de buenas intenciones, su contenido edulcora la situación política, social, económica y militar que sufre Venezuela. Ese endulzamiento sólo sirve al propósito fortalecer y de arraigar al régimen de gobierno venezolano porque le da aliento en su propósito de ganar tiempo valioso invitando a un diálogo que es estéril ya que, de antemano, se ha negado toda posibilidad de acuerdo en los temas fundamentales que requieren un cambio profundo.

Debemos entender que los políticos de carrera utilizan el lenguaje comedido, fórmulas protocolares y diplomáticas, y por supuesto, ante problemas ajenos expresan sentimientos de solidaridad, siempre y cuando eso no les genere pérdidas en la relación costo beneficio de sus acciones o pronunciamientos. Eso es propio de los políticos y las organizaciones entregadas a la figuración y a la protección de su carrera o de su existencia. Ya bastante tiempo se ha ganado el gobierno desde el inexplicable dialogo político celebrado en el Palacio de Miraflores en abril de 2014.

También tenemos que entender que la democracia no es sólo dialogo y elecciones para que los políticos ejerzan una carrera. La democracia es un sistema complejo sustentado por un conjunto de principios ineludibles destinados a garantizar una forma de organización, de interacciones y de gobierno para asegurar el ejercicio de las libertades y la tranquilidad social. Eso que en Venezuela dejó de existir toda vez que diariamente se violan y se cercenan esos principios fundamentales de la democracia.
Señores de la Internacional Socialista, en Venezuela no vivimos en Democracia, CUANDO LO VAN A COMPRENDER, vivimos en una guerra diaria impulsada por una dictadura que se instaló utilizando la democracia como el parapeto necesario.
Venezuela ha llegado al punto en que quienes gobiernan, con Nicolás Maduro y Aristoloquia Isturiz a la cabeza, hablen, propician y apoyan una situación de guerra permanente. En eso no mienten y en eso se enfocan. En Venezuela estamos en una guerra que no es figurada. Es una guerra real que se libra en varias dimensiones. Es una guerra que causa más muertes diarias que cualquier otro conflicto bélico que ocurre hoy día en nuestro planeta.
En una de sus dimensiones es una guerra económica causada con fines políticos e instrumentada mediante una estrategia de empobrecimiento colectivo con el propósito de dominación y sometimiento del ser humano. Es una guerra que genera el hambre como aquella necesidad humana que necesita ser satisfecha a como dé lugar, so pena de sucumbir en la desnutrición o la muerte. Es la guerra por los alimentos, por las medicinas, por los insumos de higiene personal y de todas aquellas necesidades básicas del ser humano. Para los venezolanos ya no es un asunto de política es un asunto de subsistencia y supervivencia.

La mejor demostración que pueden ver ustedes es su nueva política para el acceso a los alimentos. Han inventado unas bolsas de reparto que se distribuyen a precios discrecionales y se entregan en menoscabo del ejercicio de las libertades políticas y de pensamiento. Ya voceros oficiales han dicho públicamente que los alimentos no son para los “escuálidos”, es decir para la oposición, e instruyen a sus camaradas en términos de que: tenemos que ir casa por casa a conversar con nuestros hermanos patriotas, convencer a los que no están convencidos, convencer más allá de la bolsa. Más claro no puede ser, una bolsa de comida utilizada para entrar a las casas de los hambrientos con el propósito de convertirlos en “hermanos patriotas”.
Señores de la internacional socialista, eso no es política y mucho menos democracia es una guerra sicológica y económica impuesta sobre quienes logran sobrevivir en un país donde, diariamente, ocurren 80 muertes violentas a manos de una delincuencia que, ante el apoyo complaciente de una justicia que no les castiga, ahora se topan con una delincuencia que los confronta: el linchamiento. Como cosa curiosa, lo que la justicia si ha hecho es dictar medidas para prohibir la difusión de estas ocurrencias mientras se difunde a vox populi que las fuerzas de esta violencia actúan bajo el amparo de la Fuerza Armada y policial bajo el liderazgo de funcionarios de gobierno en su propósito de infundir terror como complemento a la estrategia de dominación humana.
Señores de la Internacional Socialista, da tristeza y dolor ver morir a una niña de 4 años quien, en vez de estar en un preescolar, estaba con su madre en un acto desesperado para acceder a algo de comer, la inocente niña cayó como víctima de una balacera en una refriega en procura de alimentos.
En esta guerra económica el gobierno ha llevado a los asalariados a niveles de miseria. Para no entrar en diatribas se los pongo sencillo. Fíjense que, al precio de hoy en un mercado de Caracas, y en el extremo del salario mínimo mensual del venezolano, este sólo alcanza para comprar unos 13 kilos de yuca o su equivalente de productos agrícolas nacionales y se acabó, ese  poder adquisitivo del valor del trabajo constituye una explotación miserable calificada como pobreza extrema por organizaciones multilaterales. En el otro extremo de la escala salarial, digamos la de un general de brigada de la fuerza armada ($4 diarios a la tasa de cambio oficial de hoy) alcanza para comprar ½ kilo de carne de res diario y no más, cosa que también está definida como nivel de pobreza. Les invito para que vengan a Venezuela, y si las fuerzas de la violencia nos lo permiten, entremos a un mercado de su elección y salgamos de allí con lo que el salario mínimo mensual y el de un general puedan comprar.
Señores de la Internacional Socialista, no se trata de política, no se trata de economía, se trata de una guerra económica impuesta por un gobierno de victimarios que utilizan la técnica de triangulación para esconder su responsabilidad. En esta manipulación de los hechos el gobierno convierte a la víctimas en victimarios y se hace ver como la víctima de "un enemigo” que desea destruirlo, ello con el propósito de confundir y dividir para dominar y someter al ser humano.
Es una guerra que todos los días genera desplazados que no son figurados, son reales. Hoy, los venezolanos emigran y no es por asunto de gusto o por deseo de superación en otras latitudes. Los invito a que se entrevisten con los venezolanos que han emigrado a donde ustedes residen y se encontrarán con gente talentosa, preparada, con deseo de trabajar y superarse y que han huido de un país donde cada 20 minutos tenían que preguntarse ¿Quién será el próximo muerto causado por el hampa, Seré yo? Un país donde se vislumbra un futuro de miseria, un país donde les pueden incriminar falsa e impunemente para imponerles hasta 15 años de prisión por participar en protestas contra un régimen que les acorrala. Señores de la Internacional Socialista esos desplazados de la guerra de Nicolás Maduro tienen mucho en común: han conseguido en otros países lo que necesitan para vivir pagando el precio de dejar atrás y perder todo lo que quieren y aman. Para ellos y, lamentablemente, no para los 80 venezolanos que mueren todos los días, las palabras del edulcorado pronunciamiento hecho por ustedes RESUENAN VACÍAS.
Los venezolanos que logran sobrevivir la anunciada guerra de Maduro sienten la  necesidad de aliados que reconozcan la profundidad de nuestro padecimiento. Necesitamos que nos acompañen en la derrota de una dictadura ominosa, o es que acaso no se han preguntado ustedes: ¿Cómo es que el país que cuenta con las reservas más grandes de hidrocarburos del planeta vive en semejante situación económica? Pensar que lo sufre a causa de un gobierno de ineptos e incompetentes es de idiotas y ustedes no lo son. 
Se trata de una dictadura y las dictaduras gobiernan con una minoría que los apoya, se imponen a la fuerza y si es necesario: a fuerza de balas, las dictaduras no tienen manera de entregar el poder. Los dictadores y sus acólitos quedan como el jinete que se monta sobre un tigre: se aferran al tigre a todo costo porque si se bajan, el tigre se los come. Les pregunto ¿Cómo nos sugieren ustedes que bajemos al jinete Maduro y sus acólitos? La pregunta la hago porque, me imagino, que ustedes han escuchado que tanto Maduro como sus acólitos han expresado de manera reiterada que NO ENTREGAN EL PODER BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA Y QUE NO ESTÁN DISPUESTOS A ENTREGAR LOS LOGROS DE LA REVOLUCIÓN.
Si la Internacional Socialista desea ayudar o apoyar para que Venezuela salga del trance que vive, entonces me hubiese gustado leer un pronunciamiento breve, profundo, sincero y sin edulcorantes. Uno que plasme la realidad de las acciones y la naturaleza de las acciones que está dispuesta a ejecutar esa organización para ayudarnos a enfrentar esta guerra económica, sicológica, política y militar régimen de Nicolás Maduro.
Si no lo pueden hacer, les agradezco su buena fe y buenos deseos en la oportunidad que les reitero que lo pusilánime de sus votos sólo favorece el fortalecimiento de la dictadura implantada en Venezuela. A los efectos transcribo su ruego:

“Por ello la Internacional Socialista hace votos para que las partes en conflicto transiten el camino electoral, civil y democrático, en el marco de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.”
Con ese ruego de ustedes, me imagino el éxtasis que le produce al dictador que se ha topado con un adversario que él mismo se entierra un puñal y su aliado le remata. Un adversario tan torpe que en el ruego de sus aliados, legitima al Dictador para que lo persiga si llegase a irrespetar las normas de una democracia que no existe.

jueves, 2 de junio de 2016

Venezuela: ¿Tendrá dictadura para rato?


Mientras no se produzca un cambio drástico en la estrategia y las acciones que se conducen desde la Mesa de la Unidad (MUD), mientras la dirección política de la MUD no desmantele la práctica de ese cartel político para chantajear con una supuesta unidad que no existe, mientras no renuncien a la idiotez de defender una democracia que tampoco existe, mientras no asuman con entereza que es necesario actuar para derrocar un régimen autoritario y de fuerza que gobierna en flagrante violación de los principios constitucionales, Venezuela tendrá dictadura para rato. Veamos los argumentos que permiten apoyar esta afirmación.
La dictadura instalada en Venezuela1 tiene un objetivo claro, ejecuta una estrategia coherente y sabe adaptarse a los cambios que se producen en el entorno político, económico y social.
Su objetivo es producir una transformación cultural para que el venezolano piense y se comporte según la concepción castro-comunista en las dimensiones política, económica y de organización y conducción social.
La Estrategia consiste en el empobrecimiento colectivo como medio de dominación política que se aplica a, por lo menos, tres generaciones sucesivas hasta que los niños formados y adoctrinados bajo el nuevo pensamiento lleguen a posiciones relevantes de poder.
Las acciones cotidianas del gobierno se encuadran en el marco de las orientaciones tácticas de la receta de Fidel Castro:
  1. Al que no le guste la revolución, que se vaya. Hágaselo difícil pero ábrale unas puertas.
  2. A la gente hay que mantenerla ocupada aunque sea buscando comida.
  3. Calcule bien cuanto necesita para satisfacer las necesidades básicas de la población. El resto de la renta petrolera quémela. Le será muy útil para comprar o someter voluntades.
  4. Fabrique un enemigo que sea creíble y poderoso ante la mirada de los dos bandos que usted mantiene en permanente confrontación.
  5. Mantenga a los pobres en su pobreza pero con esperanza de progreso. Defiéndalos del poderoso enemigo que usted mismo ha creado. Algunos pobres deben saltar a la riqueza.
  6. Obligue a sus adversarios para que le hagan mitad del trabajo colocándoles contra la espada y la pared para que, además, cacareen pero no jodan.
  7. Establezca una economía dual paralela: posible para los pobres e insoportable al resto.
  8. Infunda terror en dos vías: los suyos deben temerle a perder lo que les da el gobierno y los adversarios deben temer por su libertad y su vida.
  9. Ponga la justicia y la extorsión al servicio de la revolución. Dificulte que las cosas se hagan dentro de la ley o la norma y facilite que se hagan violando la norma y la ley.
  10. Utilice las elecciones como un vitalizador de la esperanza. En tiempo de elecciones:
                      a. Entregue más de lo que esperan y hágale mucha propaganda bien focalizada.
b. Propínele muchos golpes sucios a los opositores.
c. Primero, atienda a los más pobres, son los más baratos.
La ejecución de este proceso se hace bajo la rectoría Cubana, aceptada tanto por los gobernantes electos como por los altos mandos militares que violentaron su deber de garantizar la soberanía nacional.
La muerte de Chávez se utiliza como una oportunidad para eternizar al líder que define el ideal revolucionario. Permanentemente, se influye sicológicamente para que sus afectos anhelen su mandato y su presencia.
La caída de los precios del petróleo favorece las acciones de triangulación sobre la responsabilidad ante la estrategia del empobrecimiento colectivo. Según dijo Maduro: “Se alinearon los astros”
Después de 2.002, la renta petrolera se ha utilizado (Quemado) desde PDVSA para apalancar operaciones de inteligencia y contrainteligencia que, quirúrgicamente, montaron una red nacional e internacional de “favorecidos” que en cualquier momento pueden ser víctimas de las amenazas que se lanzan públicamente y las que se manejan de manera encubierta para extorsionar a quienes quedaron atrapados en una red que les vincula con casos de corrupción, legitimación de capitales y hasta narcotráfico. Esta práctica la hizo pública el exministro Jorge Giordani cuando anunció que conocía a quienes habían sido los favorecidos con dólares baratos y que con sus empresas de maletín no habían traído nada o habrían traído chatarra al país. Este es un mecanismo utilizado para inhibir la acción de los potenciales adversarios de la dictadura y cuando es necesario “les tiemplan la cola para que cacareen pero no jodan”, así, sus seguidores quedan engañados con la esperanza de que los que cacarean serán capaces de derrotar la dictadura. 
Otra parte de la renta petrolera se encuentra en manos de otros “favorecidos” que figuran en una lista de Chávez. Esos favorecidos apalancan financieramente el mantenimiento de la dictadura y en el peor caso cuentan con los recursos para financiar el regreso de la revolución, en caso de que tuvieran que ejecutar una retirada estratégica.
La confrontación política se encuentra en un duelo donde el diferimiento en el tiempo juega a favor de la Dictadura. A la MUD se le agota el tiempo en su propósito y no logra zafarse de la postergación mientras la dictadura maniobra exitosamente y ejecuta acciones para aliviar tensiones en su población “target”.
Los afectos a la dictadura lo ven como un proceso revolucionario, normal y necesario para la prosperidad de los pobres, la lucha anti-imperialista y cualquier otro de los argumentos que esgrime el liderazgo que le da soporte a la dictadura.
La insatisfacción de las necesidades primarias de la población ha generado un marcado rechazo a la dictadura que supera al 70%. Por su parte, el liderazgo de oposición se está jugando su credibilidad si no logra alcanzar el objetivo prometido durante las elecciones de diciembre de 2015: Remplazar al régimen de gobierno en un plazo de seis meses. La instrumentación de está promesa quedó bajo la convocatoria a Referendo Revocatorio del mandato presidencial, sobre lo cual ya han mostrado falta de coherencia entre las diferentes corrientes políticas que deberían impulsarla y defenderla al unísono.
Nicolás Maduro y sus acólitos han sostenido públicamente y sin disimulos que no están dispuestos a entregar el gobierno bajo ninguna circunstancia y han amenazado con ejercer severos actos de violencia si se les presentara la necesidad de entregar el ejercicio del poder a quienes les adversan. Incluso, han anunciado la posibilidad de convocar actos de guerra interna en su propósito de mantenerse en el poder a como dé lugar.
Si la dictadura logra mantener el statu quo hasta octubre de 2016, se mantendrá en el poder hasta el 2019 y tendrán tiempo suficiente y un ambiente más favorable para continuar sus acciones. 
Los resultados posibles de esta confrontación, en orden de su probabilidad de ocurrencia, son:
  1. Venezuela tendrá dictadura para rato. Plan principal: Se mantiene Maduro o el Vice-Presidente asume la Presidencia; Plan B, oferta de un candidato presidencial como legítimo heredero del legado de Chávez quien viene a restituir lo que Maduro traicionó; Plan C, un golpe militar ejecutado por los militares originarios de Febrero de 1992, quienes prometen restituir los valores de la revolución bolivariana traicionada por los civiles al mando.
  2. Mediante un acto de votación, en 2.017, se revoca el mandato presidencial de Maduro  y se ejecuta el plan principal de la dictadura: asume  la presidencia quien ejerza la vice-presidencia en ese momento.
  3. Mediante un acto de votación, en 2016, se revoca el mandato presidencial de Maduro y se ejecuta el Plan B; si los números de las encuestas los colocaran en posición de no poder disfrazar un triunfo, se ejecuta el plan C.
  4. Se produce una explosión o conmoción social de la cual se sabe en el momento que comienza pero no se sabe cuándo y cómo terminará y mucho menos a donde conducirá. Aparecerán liderazgos, hoy, indeterminados.

Cambiando el escenario:

El hecho de que en Venezuela está gobernada por una dictadura, obliga a descartar la premisa de que, como suele ocurrir en democracia, se ejerce el voto para elegir a los gobernantes en procesos pacíficos signados por el respeto a la voluntad expresada por los electores y  se ejecutan procesos de diálogo, negociación y acuerdos como mecanismos para la solución de los conflictos.
Lo que corresponde, primero que todo, es llamar las cosas como son, sin adornos y sin disimulos: los venezolanos tenemos la necesidad de derrocar una dictadura, basta ya de enviar falsos mensajes como ese de que lo que existe es una democracia imperfecta, eso sólo ayuda a consolidar la dictadura. Quien quiera dialogar tiene que poner condiciones previas al diálogo y que se ejecuten de inmediato. Entre ellas, que:
  1. Se haga pública el acta y certificado de defunción de Hugo Chávez tal como lo manda la ley.
  2. Se hagan públicos los datos necesarios para ubicar el asiento del acta de nacimiento de Nicolás Maduro, tanto en el registro principal como en el registro subalterno.
  3. Se libere a los presos políticos mediante la ejecución de la ley de amnistía.
  4. Se incluya como primer punto de discusión la definición del mecanismo que se adoptará para producir la terminación anticipada del mandato presidencial de Nicolás Maduro.
  5. El dialogo debe cerrarse con resultado concreto en un plazo máximo de una semana.

Si la dictadura no entiende que el dialogo con la mayoría de la sociedad Venezolana está relacionado con, al menos, estos cinco puntos, cualquier otro diálogo será estéril al propósito del interés de la mayoría de los ciudadanos y, quienes lo ejecuten, terminarán al servicio de la dictadura bajo la fórmula de que: Obligue a sus adversarios para que le hagan mitad del trabajo.
Si el diálogo no es posible en los términos mencionados lo que corresponde es activar los mecanismos necesarios para desmontar un gobierno que quedó ilegitimado por su propio desempeño y ahora se hace necesario restituir los principios fundamentales de la república enunciados en los artículos 1 al 7 de la constitución vigente2.
Para lograrlo, como lo establece la propia constitución en su artículo 350, será  necesario ejecutar una estrategia de resistencia civil como el medio emancipatorio y de desconocimiento que puede desarticular las prácticas de dominación que aplica el dictador junto con sus acólitos. A los dictadores se le resiste hasta derrocarlos.
Derrocada la dictadura también será necesario barrer drásticamente con el hampa, la corrupción, el narcotráfico y el control económico que la dictadura utiliza como medio de dominación. Habrá que aplicar una mano de hierro forrada con un guante de seda.
El tiempo de ejecución para la restitución democrática lo marcará la calidad y efectividad de las acciones de resistencia civil.
La pregunta que cabe es: ¿Existe el liderazgo, la población y la voluntad que se requiere para diseñar y ejecutar la estrategia de resistencia civil capaz de derrocar la dictadura instalada en Venezuela?
De no existir, VENEZUELA TENDRÁ DICTADURA PARA RATO.


Notas:

(1) Para determinar el tipo de gobierno, valore el cumplimiento de cada principio de la Democracia
Valor (0-4)
ESCALA DE VALORACIÓN DEL CUMPLIMIENTO DE CADA PRINCIPIO DE LA DEMOCRACIA
1
Diálogo y negociación como mecanismo para establecer acuerdos que resuelvan las necesidades e intereses de los diferentes grupos sociales.

2
Existen medios y mecanismos imparciales que contribuyan con la solución pacífica de aquellos conflictos o diferencias que no se hayan resuelto mediante el diálogo y la negociación.

0
Muy Mal
3
Igualdad ante la ley y la justicia sin practicar discriminaciones.

1
Mal
4
Igualdad de derecho de participación sin practicar discriminaciones.

2
Regular
5
Libertad de elegir en relación a gustos o preferencias propias y sin presiones.

3
Bien
6
Libertad de expresión y de pensamiento respetando la libertad y opinión del otro.

4
Excelente
7
Libertad de asociación en grupos de interés para la participación en la toma de decisiones.

8
Se escucha la protesta y exigencia ciudadana sin practicar represiones o amenazas.

9
Garante del ejercicio y protección de los derechos fundamentales de la persona humana.

10
El ciudadano es libre de hacer todo lo que no le está formalmente prohibido y el gobernante está restringido a hacer sólo lo que le está formalmente autorizado.

11
Poderes Públicos Separados, Independientes y Autónomos.

12
Fuerzas Armadas subordinadas a la autoridad civil y sin injerencia en los asuntos de política interna.

13
Funcionarios de los poderes públicos con legitimidad de origen y por desempeño.

14
Respeto al ejercicio de los poderes públicos locales y/o regionales.

 SISTEMA DE GOBIERNO SEGÚN LA PUNTUACIÓN TOTALIZADA
15
Imperio de la Constitución, el estado de derecho y a la institucionalidad.

16
Derecho del público a estar informado a través de medios libres, responsables e independientes.

17
Reconocimiento y participación efectiva de las minorías.

<20
Dictadura Plena
18
Participación efectiva y sin discriminación de los ciudadanos en el proceso de formulación de leyes.

20 - 40
Dictadura incipiente
19
Gobernantes y Ciudadanos que practican el cumplimiento de sus deberes.

41 - 60
Transición Dict-Demo
20
Gobernantes electos mediante el voto directo, universal y secreto.

61 - 80
Democacia incipiente
21
Sistemas de votación confiables y auditados públicamente.

>80
Democracia Plena
22
Gobierno responsable que informa con claridad y somete a la crítica ciudadana el proceso y resultado de su gestión.

23
Los funcionarios encargados de los poderes públicos promueven y defienden el contenido y espíritu de los principios de la democracia.

Totalice la puntuación asignada para determinar el tipo de gobierno





(2) Constitución de la República

Artículo 1.     La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador.
Son derechos irrenunciables de la Nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional.

Artículo 2.     Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.

Artículo 3.     El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos y consagrados en esta Constitución.
La educación y el trabajo son los procesos fundamentales para alcanzar dichos fines.

Artículo 4.     La República Bolivariana de Venezuela es un Estado federal descentralizado en los términos consagrados en esta Constitución, y se rige por los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad.

Artículo 5.     La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público.
Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos.

Artículo 6.     El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de las entidades políticas que la componen es y será siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables.

Artículo 7.     La Constitución es la norma suprema y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución.